Una arquitectura SEO es la forma en la que se organizan las páginas y contenidos de una página web para que tanto las personas como Google puedan encontrar y entender fácilmente la información.
Podemos imaginar una página web como una casa o un supermercado.
Si entras a un supermercado y todos los productos están colocados sin ningún orden —la leche junto a los zapatos, la carne en otra esquina y los productos de limpieza escondidos— será difícil encontrar lo que buscas.
Pero si está organizado por secciones:
Alimentos → Bebidas → Lácteos → Leche
todo resulta mucho más sencillo.
Una web funciona de manera similar.
¿Cómo se ve una arquitectura SEO internamente?

Tomando y siguiendo el ejemplo del supermercado mencionado anteriormente, podemos imaginar que Google y otros motores de búsqueda, así como las herramientas de inteligencia artificial, ven la estructura de una página web de una manera similar.
Lo primero que hacen los motores de búsqueda son recorrer el sitio web mediante unos pequeños programas llamados bots o rastreadores. Para entenderlo de una manera sencilla, podemos compararlos con pequeñas arañas que se mueven por toda la web. La diferencia es que estas arañas digitales no se desplazan mediante hilos, como las arañas en la vida real, sino a través de los enlaces que conectan una página con otra.
Entonces, ¿qué ocurre si una página web no tiene una buena arquitectura SEO ni enlaces internos que conecten sus diferentes páginas?
Sencillamente, estas “arañas” o bots pueden tener dificultades para descubrir las nuevas páginas que se van creando o publicando dentro del sitio web. Y si Google no puede encontrar una página, tampoco podrá analizarla correctamente ni incluirla en sus resultados de búsqueda.
Aquí entra en juego un concepto muy importante en SEO: la indexación.
Cuando hablamos de que una página está indexada, significa que Google la ha encontrado, la ha analizado y la ha incluido en su índice, por lo que puede aparecer en los resultados de búsqueda cuando una persona realiza una búsqueda relacionada.
Por el contrario, si Google no consigue llegar hasta una página porque está aislada y no existen enlaces que la conecten con el resto del sitio, esa página puede quedar fuera de su índice.
Y, en términos sencillos, si una página no está indexada, es como si prácticamente no existiera para Google ni para las personas que realizan búsquedas en Internet.
¿Quién realiza la arquitectura SEO?
La arquitectura SEO la realiza exclusivamente el especialista SEO, ya que es una parte fundamental de la estrategia de posicionamiento de una página web.
Por lo general, el especialista SEO comienza enviando al cliente un documento con diferentes preguntas para conocer a fondo su negocio. Por ejemplo: ¿a qué se dedica la empresa?, ¿qué áreas tiene?, ¿qué productos o servicios ofrece?, ¿en qué lugares trabaja?, ¿quiénes son sus clientes? y cualquier otra información que pueda ayudar a comprender el negocio.
Con toda esta información que proporciona el cliente, el especialista SEO comienza una investigación exhaustiva de palabras clave o “keywords”. Este estudio puede durar varios días e incluso hasta una semana, dependiendo del tamaño y la complejidad del proyecto.
Durante esta investigación, el especialista utiliza diferentes herramientas profesionales para conocer cómo las personas buscan en Internet los productos, servicios o información relacionada con el negocio del cliente. De esta manera, no se trata simplemente de colocar en la página las palabras que utiliza la empresa para describirse, sino de descubrir cuáles son realmente las palabras y términos que utilizan los usuarios cuando realizan sus búsquedas.
Es importante recalcar aquí un punto más técnico de la estrategia SEO: es fundamental dejarse guiar por el especialista SEO en la elección de las palabras clave.
En muchas ocasiones, el cliente puede pensar que una determinada palabra es la más adecuada porque describe exactamente su negocio. Por ejemplo, puede decir: “Soy un supermercado ubicado en una zona muy específica del país y quiero posicionarme por el nombre de esa zona”.
Sin embargo, cuando el especialista realiza la investigación, puede descubrir que esa palabra prácticamente no tiene búsquedas en Google. Y si nadie busca ese término, posicionarse para esa palabra difícilmente generará tráfico o aportará resultados a la estrategia SEO.
En estos casos, el especialista SEO puede recomendar una palabra clave similar, un término más utilizado por los usuarios o incluso una búsqueda de mayor alcance geográfico, como una provincia, una ciudad, una región o el país completo.
Esto no significa ignorar lo que quiere el cliente, sino utilizar el conocimiento y los datos obtenidos durante la investigación para encontrar la mejor oportunidad de posicionamiento para el negocio.
Por eso, la elección de las palabras clave y la forma de estructurar la arquitectura SEO deben quedar principalmente en manos del especialista. El cliente aporta el conocimiento de su negocio y el especialista SEO aporta su experiencia, investigación y conocimiento del comportamiento de las búsquedas para convertir toda esa información en una estrategia SEO organizada y orientada a conseguir resultados.
¿Cómo se presenta la arquitectura SEO al cliente?

Una vez que el especialista SEO ha terminado su investigación, presenta al cliente todas las palabras clave relacionadas con la información que este proporcionó sobre su empresa, productos, servicios y áreas de trabajo.
Normalmente, esta información se entrega en un archivo de Excel, organizado en tres o cuatro columnas principales. De esta manera, el cliente puede ver de forma clara qué palabras clave se han encontrado y por qué pueden ser interesantes para la estrategia SEO.
La primera columna corresponde a la palabra clave o “keyword” que se quiere posicionar. Es decir, el término que los usuarios escriben en Google cuando buscan un producto, servicio o información relacionada con el negocio.
La segunda columna muestra el volumen de búsqueda aproximado. Este dato indica cuántas búsquedas realizan los usuarios para esa palabra clave en el país donde el cliente desea posicionarse. Por ejemplo, una palabra clave puede tener 100 búsquedas mensuales, mientras que otra puede tener 10.000. Esto permite al especialista conocer qué términos tienen mayor o menor demanda.
La tercera columna corresponde al KD (Keyword Difficulty). Este indicador representa una estimación de la dificultad que existe para posicionar una determinada palabra clave en Google.
Para entenderlo de una manera sencilla, podemos imaginar que el KD funciona como un nivel de dificultad:
- Un KD cercano a 0: la palabra clave tiene una dificultad relativamente baja y puede ser más fácil de posicionar.
- Un KD intermedio: existe una competencia mayor y será necesario desarrollar una estrategia SEO más sólida.
- Un KD cercano a 100: la competencia es muy alta y posicionar esa palabra clave puede ser extremadamente difícil, especialmente para una página web nueva o con poca autoridad.
Por ejemplo, no es lo mismo intentar posicionar una palabra clave con un KD de 10 que competir por una palabra clave con un KD de 90. En el segundo caso, normalmente será necesario mucho más tiempo, contenido, autoridad y trabajo SEO para conseguir buenos resultados.
Es importante aclarar que el KD es una estimación y no una garantía de que una palabra clave vaya a posicionarse o no. El especialista SEO utiliza este dato junto con el volumen de búsqueda, la competencia, la intención de búsqueda y otros factores para determinar qué palabras clave tienen mejores oportunidades.
Finalmente, con toda esta información, el especialista SEO puede comenzar a definir qué palabras clave son prioritarias, qué páginas debe tener el sitio web y cómo se deben organizar y relacionar entre ellas. Es aquí donde la investigación de palabras clave comienza a convertirse en una verdadera arquitectura SEO y en una estrategia de posicionamiento.
¿Cuántas palabras clave lleva la arquitectura SEO?
De manera estándar, una estrategia SEO completa puede trabajar inicialmente entre 80 y 100 palabras clave principales. No es recomendable intentar posicionar cientos o miles de palabras clave desde el comienzo, ya que una estrategia SEO debe ser organizada y enfocarse en aquellos términos que realmente pueden aportar valor al negocio.
Una vez transcurrido aproximadamente un año de gestión SEO, se pueden evaluar los resultados obtenidos, analizar qué palabras clave se han posicionado y cuáles todavía tienen oportunidades de crecimiento. A partir de ese análisis, el especialista SEO puede ampliar el rango de palabras clave y desarrollar nuevas oportunidades de posicionamiento.
Esto se debe, entre otras cosas, a que Google entiende los sitios web por temas y por la relación entre diferentes palabras y conceptos. Para explicarlo de una manera sencilla, cuando una página web consigue posicionarse muy bien para una palabra clave principal, no siempre es necesario crear una página diferente para cada pequeña variación de esa misma búsqueda.
Por ejemplo, imaginemos que tenemos un supermercado ubicado en Guanacaste. Una estrategia inicial podría trabajar una palabra clave principal como:
“Supermercado”
A partir de ahí, Google puede entender y relacionar otras búsquedas similares o relacionadas, como:
“Supermercado en Guanacaste”
“Supermercado en Liberia”
“Supermercado cerca de mí”
“Supermercado en Costa Rica”
Esto no significa que todas estas palabras vayan a posicionarse automáticamente ni que nunca sea necesario trabajarlas de manera individual. Lo importante es entender que no se trata simplemente de repetir una misma palabra cientos de veces o crear una página para cada pequeña variación.
El SEO trabaja también con la relación entre palabras, temas y diferentes formas en las que los usuarios realizan sus búsquedas. Por eso, una vez que el sitio comienza a ganar posicionamiento y autoridad, el especialista puede determinar qué variaciones, sinónimos o términos relacionados merece la pena trabajar.
Si durante el desarrollo de la estrategia el especialista SEO considera necesario incorporar, cambiar o focalizar una determinada palabra clave, esta decisión corresponde a su criterio profesional y a los datos obtenidos durante la gestión.
El cliente, por su parte, recibirá el archivo de Excel con las palabras clave propuestas y podrá revisar la lista. En caso de encontrar alguna palabra clave relacionada con un producto, servicio o actividad que realmente no ofrece su empresa, podrá indicarlo o marcarla para que sea descartada.
De esta manera, el cliente aporta el conocimiento directo de su negocio, mientras que el especialista SEO se encarga de analizar las oportunidades de búsqueda, organizar las palabras clave y decidir cómo desarrollar la estrategia de posicionamiento.
Por eso, las 80–100 palabras clave iniciales no deben entenderse como una lista fija que nunca puede modificarse, sino como la base sobre la cual se construye la estrategia SEO durante la primera etapa del proyecto. Con el tiempo, los resultados obtenidos permitirán determinar qué nuevas oportunidades merece la pena trabajar.
¿Es importante la semántica SEO?

Sí, la semántica es muy importante dentro de una estrategia SEO, y precisamente por eso se realiza previamente un estudio de palabras clave y una arquitectura SEO.
Para explicarlo de una manera sencilla, cada página dentro de un sitio web debe tener una relación lógica con las demás páginas que la rodean. Es decir, debe existir una conexión y un sentido común entre los diferentes niveles de la estructura del sitio.
Tomando el ejemplo del supermercado que hemos utilizado anteriormente, podemos tener una categoría o página principal llamada “Alimentos”, y dentro de ella diferentes páginas relacionadas, como “Arroz”, “Harina” y “Vegetales”.
Todas estas páginas tienen sentido juntas porque pertenecen al mismo tema. Existe una relación clara entre ellas y cualquier persona puede entender por qué están organizadas de esa manera.
En cambio, sería un mal ejemplo tener como página principal o categoría “Alimentos” y, dentro de esa misma estructura, una página de “Asesoría o cursos de sexualidad”. No existe una relación lógica entre ambos temas.
No es necesario ser especialista en SEO para entender que una cosa no tiene relación con la otra. Y precisamente esa falta de relación también puede dificultar que Google comprenda claramente de qué trata nuestro sitio web.
El trabajo del especialista SEO consiste, entre otras cosas, en ayudar a Google y a los sistemas de inteligencia artificial a entender cuál es el tema principal del sitio web, qué ofrece y en qué área debe considerarlo relevante.
Esto es todavía más importante cuando se trata de una página web nueva, ya que Google todavía no tiene suficiente información sobre ella ni una trayectoria previa que le permita entender fácilmente a qué sector pertenece.
Por ejemplo, no podemos intentar decirle a Google que nuestra empresa es al mismo tiempo un supermercado, un hotel y una empresa que ofrece terapia psicológica, esperando que nos considere relevantes en los tres sectores.
Cuando un sitio web intenta abarcar demasiados temas completamente diferentes, resulta mucho más difícil establecer una temática clara. Y si Google no consigue identificar con claridad cuál es el enfoque principal del sitio, será más complicado conseguir un buen posicionamiento para las palabras clave que queremos trabajar.
En estos casos, especialmente cuando hablamos de negocios completamente diferentes entre sí, puede ser mucho más recomendable crear sitios web independientes y trabajar cada temática de manera específica, en lugar de intentar concentrarlo todo en una sola página.
Dicho de una manera muy sencilla, podemos aplicar el conocido refrán:
“El que mucho abarca, poco aprieta”.
En SEO ocurre algo parecido. Cuanto más clara y enfocada esté una página web en una determinada temática, más fácil será para Google entender qué ofrece, a qué público se dirige y para qué búsquedas puede ser relevante.
Por eso, la semántica y la relación entre las diferentes páginas no son un detalle menor. Forman parte de la base sobre la que se construye una buena arquitectura SEO y ayudan a que todo el sitio web tenga coherencia, sentido y un enfoque claro.
¿Cómo es la parte técnica en la arquitectura SEO?

La parte técnica de una arquitectura SEO puede incluir aspectos avanzados e incluso elementos relacionados con programación, que para una persona sin conocimientos técnicos pueden resultar difíciles de entender. Por eso, vamos a explicarlo de una manera sencilla, para que cualquier persona pueda comprender qué hace el especialista SEO.
Una vez que el especialista SEO ha realizado el estudio de palabras clave y ha definido la arquitectura SEO en el archivo de Excel, comienza a llevar toda esa estrategia a la página web.
Para ello, empieza a crear y organizar las diferentes páginas que necesita el sitio. Algunas serán categorías o páginas principales, también conocidas como páginas pilares, que estarán directamente relacionadas con la página de inicio del sitio web.
A partir de estas páginas principales se pueden crear páginas de segundo nivel, que estarán relacionadas directamente con ellas. Después, se pueden crear páginas de tercer nivel, también llamadas páginas anidadas, que dependen o están relacionadas con las páginas de segundo nivel.
Por ejemplo:
Página de inicio
↓
Alimentos
↓
Arroz
↓
Arroz integral
De esta manera, el especialista SEO comienza a construir toda la estructura del sitio web y a conectar unas páginas con otras mediante enlaces internos.
Podemos imaginar este proceso como si un ingeniero estuviera construyendo las bases y la estructura de un edificio. Primero establece una estructura principal y, a partir de ella, va construyendo nuevos niveles y espacios conectados entre sí. De la misma manera, el especialista SEO va haciendo crecer la página web de forma organizada, amplia y sólida.
Cada uno de los círculos verdes que aparecen en la imagen representa, en este caso, una nueva página o URL que se ha creado dentro del sitio web. Todas estas páginas no están aisladas, sino que se conectan entre ellas mediante enlaces internos.
Esto es muy importante porque permite que los bots o rastreadores de Google puedan desplazarse de una página a otra, descubrir nuevos contenidos y entender cómo está organizada toda la web.
Volviendo al ejemplo de las pequeñas “arañas” que mencionamos anteriormente, los enlaces internos funcionan como los hilos que les permiten desplazarse por toda la estructura. Si las páginas están correctamente conectadas, los bots pueden recorrer el sitio y descubrir la información que vamos incorporando.
De esta manera, el especialista SEO va construyendo progresivamente una red de páginas relacionadas entre sí, haciendo que el sitio web sea cada vez más completo y organizado.
El objetivo final es que ninguna página importante quede aislada, que Google pueda encontrarla y que tenga la posibilidad de ser analizada e indexada para aparecer en sus resultados de búsqueda cuando corresponda.
¿Son importantes los niveles en la arquitectura SEO?
Sí, los niveles son muy importantes dentro de una arquitectura SEO. Por eso, en la imagen podemos observar el primer, segundo y tercer nivel, representados mediante las flechas de color rojo.
Google y otros motores de búsqueda tienen en cuenta la profundidad a la que se encuentra cada contenido dentro de un sitio web. Como regla general, se recomienda que el contenido importante de una arquitectura SEO no quede excesivamente alejado de la página principal y que la estructura se mantenga lo más organizada y sencilla posible.
Pero, ¿por qué es importante esto?
Google no rastrea únicamente nuestro sitio web. Todos los días tiene que recorrer millones de páginas web para comprobar qué contenido nuevo se ha publicado, qué páginas han cambiado y qué información debe actualizar en su índice.
Por este motivo, Google asigna a cada sitio web una determinada cantidad de tiempo y recursos para ser rastreado. A este concepto se le conoce técnicamente como Crawl Budget, o presupuesto de rastreo.
Durante ese tiempo, Google envía sus bots o rastreadores a recorrer nuestro sitio web en busca de nuevas páginas, cambios y contenidos.
Aquí es donde entra en juego la importancia de tener una buena arquitectura SEO.
Si una nueva página se encuentra demasiado alejada de la página principal, requiere demasiados pasos para llegar hasta ella o está escondida detrás de demasiados niveles de profundidad, puede resultar más difícil para los bots descubrirla y rastrearla correctamente.
Por ejemplo, no es lo mismo tener una estructura sencilla como:
Inicio → Alimentos → Arroz → Arroz integral
que tener una estructura excesivamente profunda en la que Google tenga que atravesar muchos niveles antes de llegar al contenido.
Incluso si esa página contiene información excelente, si Google tiene dificultades para encontrarla y rastrearla, estaremos perdiendo una oportunidad de que ese contenido sea indexado y pueda aparecer en los resultados de búsqueda.
Por eso, una buena arquitectura SEO debe planificarse desde el principio, pensando no solamente en cómo verá la página el usuario, sino también en cómo Google podrá recorrerla y descubrir sus contenidos.
Una estructura bien organizada, con pocos niveles de profundidad y con las páginas correctamente conectadas mediante enlaces internos, ayuda a aprovechar mejor el tiempo de rastreo que Google dedica al sitio.
En definitiva, una buena planificación, orden y estructuración de la arquitectura SEO desde el inicio permite prevenir muchos de estos problemas y facilita que Google pueda descubrir, rastrear e indexar correctamente las diferentes páginas que forman parte del sitio web.
¿Por qué no hacer un uso excesivo de palabras clave en la arquitectura SEO?
Más no siempre significa que sea mejor, y esto también se aplica al mundo del SEO.
Siguiendo con el ejemplo del supermercado, imaginemos que dentro de nuestra arquitectura SEO ya tenemos una página dedicada al producto “arroz”.
El cliente podría pensar: “También quiero posicionar arroz de 2 kg, arroz de 5 kg, arroz de 10 kg, arroz por saco, arroz en presentación grande…”.
A primera vista, puede parecer una buena idea porque estamos intentando abarcar más palabras y conseguir más oportunidades de aparecer en Google. Sin embargo, en SEO no siempre funciona de esa manera.
El SEO es un proceso orgánico y progresivo, en el que los resultados se construyen con el tiempo. Por eso, no se trata de crear una página diferente para cada pequeña variación de un mismo producto o servicio.
En este caso, todas las palabras hacen referencia esencialmente al mismo producto: arroz. Las diferentes presentaciones no necesariamente justifican la creación de una página independiente para cada una de ellas.
Hacerlo sin una planificación adecuada puede generar un problema conocido como canibalización SEO.
Para explicarlo de manera sencilla, la canibalización ocurre cuando dos o más páginas de nuestro propio sitio web compiten entre sí por aparecer en Google para una misma búsqueda o para búsquedas muy similares.
Siguiendo el ejemplo, podríamos terminar teniendo:
Página 1: Arroz
Página 2: Arroz de 2 kg
Página 3: Arroz de 5 kg
Página 4: Arroz de 10 kg
Página 5: Arroz por saco
Google puede encontrarse con varias páginas de nuestro propio sitio que hablan prácticamente del mismo tema y tener dificultades para determinar cuál de ellas debería mostrar como la página principal para esa búsqueda.
El cliente puede pensar que aparecer con dos páginas diferentes para la palabra “arroz” es positivo porque significa tener más presencia en Google. Sin embargo, esto no necesariamente es beneficioso a largo plazo. En lugar de concentrar la relevancia y la autoridad en una página fuerte, podemos estar dividiendo nuestros esfuerzos entre varias páginas que compiten entre sí.
Por eso, el especialista SEO debe analizar cada caso y determinar cuándo una variación merece tener su propia página y cuándo debe formar parte de una página existente.
Además, es importante aclarar que Google no funciona simplemente premiando a un sitio por tener más páginas creadas o por repetir una palabra clave muchas veces. Lo que busca es ofrecer al usuario el resultado que considere más útil y relevante para su búsqueda.
Por esta razón, crear páginas de manera excesiva únicamente para intentar posicionar pequeñas variaciones de una misma palabra puede terminar siendo contraproducente.
La solución no consiste en intentar posicionar todas las variaciones posibles, sino en organizar correctamente las palabras clave y agrupar aquellas que tienen una relación suficientemente cercana, evitando crear páginas innecesarias.
En definitiva, una buena arquitectura SEO no busca tener la mayor cantidad posible de palabras clave, sino tener las palabras clave adecuadas, colocadas en las páginas adecuadas y organizadas de manera estratégica.
El objetivo es evitar que nuestras propias páginas compitan entre ellas y conseguir que cada URL tenga una función clara dentro de la estrategia SEO.
¿Aún te queda alguna duda sobre la arquitectura SEO y el mundo del SEO técnico?
Si después de leer esta información todavía tienes alguna duda sobre la arquitectura SEO, el SEO técnico o sobre cómo debe estructurarse correctamente una página web, no te preocupes.
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Nuestro objetivo es que entiendas qué necesita tu página web y por qué cada decisión forma parte de una estrategia SEO.
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